Nueva York visto por un ciego

Pequeña guía para darle un buen mordisco a La Gran Manzana.

El Empire State junto al resto de rascacielos del Midtown iluminados por el atardecer visto desde New Jersey, en la otra orilla del Hudson. El sol está a nuestra espalda y al fondo el cielo oscurece. En las moles de cristal se alcanzan a ver diminutas luces. Son  espaciosas oficinas donde aún se trabaja

 

 

 

 

 

 

 

A Nueva York se va con hambre, con ese tipo de hambre que tienen los curiosos, los que son capaces de perderse porque quieren encontrar lo que no aparece en las guías. La Gran Manzana tiene un trocito para ti, para que alucines y flipes, para que degustes y paladees, para que subas y bajes, para que vayas y vuelvas, para que archives en tus sentidos y no olvides en tu vida.

4botas estuvimos unos días en octubre de hace dos años. Tirando de recuerdos y de las notas que almacenamos diariamente en el Victor Reader, hemos elaborado esta pequeña guía para que veas cómo se puede disfrutar de esta tremenda ciudad aunque tus ojos no

la perciban. El secreto está en que te cuenten todo lo que a tus compañeros de viaje les llame la atención. El resultado es que te haces a la idea perfectamente de donde estás; el resto lo hacen tus otros sentidos incluido el de la imaginación). (Un secreto: esta guía –escrita por 4botas- les ha servido a varios amigos que han ido y que son videntes, muestra de que puedes disfrutar a tope de esta maravilla llamada Nueva York aunque no la veas).

Desayunar fuera del hotel

En NYC hay que madrugar porque  tienes mucho por hacer cada día. Y algo que mola mucho es desayunar como jamás te recomendaría tu médico. Meterte entre pecho y espalda un plato de eggs with bacon, pan con mantequilla y un buen tanque de café*.

El típico breakfast lo puedes tomar en muchos sitios. Recuerdo en la Quinta Avenida, esquina con la 27, un bar llamado Natural Pasti (o algo así). Moló especialmente cuando el camarero salió con la jarra de café a rellenar las tazas de quien quisiera más. More cofee, guys? Como en las pelis.

Pero también hay sitios en los que puedes hacer un desayuno más delicado y sorprendente. En  Broadway hay dos sitios:

Chocolatería Max Brenner. Justo entre las calles 14 y 13 (al lado de Union Square) hay un garito espectacular que fabrican chocolate y te puedes tomar unas jeringuillas de chocolate que quita el sentido. La carta de desayunos, almuerzos, comidas y cenas es variadísima pero todo muy buena pinta. No olvides pasarte por allí. No es barato pero merece la pena ver y que te expliquen el entramado de tuberías por donde circula el chocolate que ellos mismos fabrican.

Interior de la inigualable Max Brener con su entramado de tuberías por las que circula el chocolate. En el mobiliario de formas simples y redondeadas predomina el contraste entre el oscuro chocolate y la elegancia del blanco y del acero brillante. Modernidad con mucho sabor.

Le Petit Quotidien. También en Brodway, pero esquina con la 11 ó 12 hay un garito que perfectamente podría estar en París o Brujas. Es una cafetería  de estilo belga con una carta de tostadas riquísimas y con un pan de cereales y pasas que te pasas. La mermelada estaba buenísima y el servicio era muy majete. Hay unas mesas para dos pero también hay una mesa corrida que facilita que desayunes junto a personas que no conoces pero que seguro que tienen una buena conversación. Es una cadena y tienen varios por Manhattan.

Interior del entrañable Le Petit Quotidien una mesa larga de madera de roble preside la imagen con su acogedora calidez. Sobre la mesa y al fondo en una alacena, hay tarritos de mermelada, de mantequilla, de aceite y sirope, todo cuanto puedas querer untar en tu tostada.

*El café en NYC merece mención aparte. Es aguachirri y no sabe casi. Con poca leche se aclara enseguida con lo que si te gusta fuerte, deberás pedirte un café largo. Si no te mola mucho lo súper dulzón, asegúrate de que el azúcar se lo echas tú, porque si no, tendrás por delante medio litro de jarabe.

Música

Nueva York es la capital mundial de casi todo y por supuesto es la capital mundial de la música. Hay de todo tipo de conciertos, en cuanto a estilo musical y bolsillo.Es especialmente recomendable ver la programación de espectáculos de los principales  escenarios. Por ejemplo:

-Los teatros de Brodway. Hay mogollón. En octubre 2010 el que más cola tenía era el teatro que programaba el musical Jersey’s Boys (o algo así), por lo visto un musical que ha ganado muchos premios. La cola daba la vuelta al edificio.

-El Linconl Center. Es un complejo de salas de concierto junto a Columbus Circle, pegado a Central Park.

Uno de ellos, es el Dizzy’s Club Coca-Cola, es un local que programa buenísimo jazz, se come muy bien y no es caro. Si no estás convencido ya, te diré que el fondo del escenario es una enorme cristalera donde se ven los rascacielos de Columbus Circle. Un éxtasis urbanita. Vete con la reserva hecha porque tiene un aforo no muy grande. Nosotros compramos las entradas por su web y no hubo ningún problema. Te recomendamos que vayas a la segunda sesión (sobre las 21 horas).

Imagen del escenario del Dizzy’s Club. En primer plano recortados sobre la claridad del fondo hay un piano, una batería  y unos atriles para partituras. La luz trspasa los grandes ventanales de cristal, que hace de fondo del escenario, y a travé de los cuales se ve Central Park y rascacielos. Parece que los instrumentos descansan a la espera de que se enciendan de nuevo los focos.

Madison Square Garden. Mira por si acaso su programa de actos porque puedes encontrarte con alguna actuación del tipo de Sakira, Enrique Iglesias, etc.

Los domingos se hicieron para cantar

Eso es lo que piensan los baptistas de Harlem. Decena de iglesias de las que salen las notas Gospel. Aquí puedes ir a las más turísticas o ir a las que primero te encuentres. Yo te recomiendo esto último. Es muy recomendable ir con la mente abierta y confiado. No vas a tener ningún problema en esta zona de Harlem, al contrario ellos te van a integrar para que disfrutes del Señor y cantes con Glorias y Aleluyas constantes.

Coges el metro, te bajas en la 125 street y al salir de la estación te diriges a la Quinta avenida. Te vas a topar con varias iglesias en las manzanas que hay alrededor de esta avenida entre las calles 120 y  130.

Importante, no puedes sacar fotos ni grabarles en vídeo. Puedes entrar y salir de la Iglesia cuando quieras porque las ceremonias duran más de tres horas y no es necesario que te las tragues enteras.

En la esquina de la 125  con la Quinta, hay una pequeña parroquia de gente encantadora. Nos trataron estupendamente e incluso nos dieron una biblia en español. Cantamos y bailamos durante más de hora y media. Además, los sermones te sirven para hacer oído en inglés. De verdad, es una experiencia absolutamente recomendable.

Tiendas(*)

 

No es una exageración que a NYC haya que ir con una maleta vacía… Es una pasada la de oferta que hay, a mejores precios que en Europa y con una calidad muy buena en artículos. Aquí te van algunas tiendas que visitamos:

Abercrombie. En la Quinta Avenida con la 56.

Fachada de la tienda de Abercrombie en la Quinta Avenida. No hay escaparate con productos expuestos, tan sólo una foto de un modelo borrosa. Sobre el gris oscuro y brillante del cristal se lee el nombre de la marca y se reflejan los edificios que quedan a nuestra espalda y un taxi amarillo que pasa ajeno y veloz a plena luz del día.

Es una marca que en Europa empieza a venderse ahora. Californianos, llevan muchos años siendo líderes en los USA en un estilo americano universitario pero nada hortera.Camisetas de manga corta, 40$, camisas de manga larga, 70$, chaquetas de lana 120$

Seguro que te encuentras con una cola que da la vuelta a la esquina, pero no te preocupes. Para que el cliente tenga comodidad a la hora de comprar y circular por la tienda, dosifican la entrada de los clientes pero la cola va rápido. Sé que cuando pongas el primer pie dentro de la tienda, tu nariz va a experimentar un orgasmo. Cuidado con lo que gritas.

La tienda es espectacular. Y si compras algo, no vayas a la puerta para pagar. La caja está al fondo de la tienda, en la tercera planta. Son muy listos estos yanquis, te hacen recorrerte toda la tienda antes de pagar y doy fe de que así acabas comprando algo más.Por cierto, los dependientes y las dependientas no están a la venta, aunque a algunos seguro que te los llevarías (o eso me dice Sara y yo le creo).

Fossil: Quinta Avenida (altura de calle 50, o por ahí).

Es una tienda de complementos que está muy chula. Bolsos, gafas, carteras, fulares, relojes… Calidad y diseño asequibles, aunque no barato.

Hollister. En Brodway, creo que a la altura de NOLITA. Es la marca b, de Abercrombie. Es más barata pero de calidad por un estilo.

La estética de la ropa es más surfera y de hecho en la tienda te toparás con modelos  de carne y hueso paseando palmito en bikini y bañador. Música a tope y un sistema de pantallas que te hacen creer que estás frente a una playa con grandes olas cuyo sonido lo envuelve todo. Flipas.

Victoria’s Secret: Lesington Avenue entre la 58 y la 59.

Hay que entrar. No es tan cara como pueda parecer. Conjunto de “incrediblebra”, braguita y súper sujetador que lo flipas, 55$. Chaleco   plumífero sport, 60$. No les saques fotos a las modelos que hay en enormes fotografías porque te harán borrarlas de tu cámara, en el mejor de los casos. El tiarrón de la puerta no es tan suave como los conjuntitos que lo llenan todo. Hay otra en Broadway, a la altura del SOHO:

Circuit City. En Union Square (en la esquina entre la 14 con la Cuarta Avenida).

Está abierta las 24 horas y tiene una enorme variedad de artículos de imagen, sonido, telefonía… Si vas con idea de comprar electrónica, es una buena opción porque por allí pasan casi todos los metros y está abierta siempre.

Century 21: junto a la zona cero.

Es el mítico sitio donde hay que comprar ropa interior de marca. Calvin Klein, Hugo Boss… Muy bien de precio. Además, hay otros artículos muy baratos y de primeras marcas, perfecto para hacer un regalo digno sin arruinarte.

J&R. Junto al City Hall (pegado al acceso del puente de Brooklyn).

Dicen que es la mejor tienda de electrónica de NYC. La verdad es que son como cinco edificios cada uno destinado a un tipo de producto. Impresionante la tienda de música. Sube a la sección de jazz o de otras músicas porque la cutre escalera que tienes que subir es digna de un tugurio, pero al final tienes una tienda de música muy bien surtida.

Tiffany’s. En la Quinta Avenida, casi en Central Partk.

Puedes subir perfectamente a la planta tres que es la de los turistas. Al resto de plantas puedes intentarlo, según la abundancia de bolsillo o la ausencia de vergüenza.

Apple Store. Quinta avenida con la calle 57.

Esta tienda, situada en el maravilloso lugar donde la quinta avenida se topa con Central Park (en su esquina sureste) es un cubo de cristal que da paso a una tienda subterránea en la que la gente de Apple demuestran que son los reyes actuales del Marketing. Todo lo que se toca, se compra. Esta parece ser la máxima que han tenido en cuenta a la hora de diseñar una tienda que te invita a trastear con todos los cacharritos de la manzana y por si no fuera poco, hay un tipo dando clases en una especie de aula para que no salgas de allí sin saber cómo se usa tal o cual cosa. Molan los ordenadores para niños con las bolas como asiento.

El SOHO y NOLITA son zonas donde hay mogollón de tiendas que te irán llamando la atención a cada paso. A ambos lados de Broadway hay tiendas que están muy bien de precio.

En la calle Green del SOHO, hay una gran concentración de edificios con fachadas de hierro colado y con tiendas de primeras marcas y  muy caras. Pero puedes entrar porque nadie te lo va a impedir, no te cortes y saluda al entrar. Al salir, también. Pobre pero educado.

Escaparate de una boutique cualquiera del SOHO. Un maniquí porta americana azul y camisa negra. Un perro descansa junto a un banco que hay frente a la tienda.

En el Village (Avenida Washington y por las calles que llevan a Washington Park) tienes muchos locales y restaurantes con encanto. Si te quieres quedar con la boca abierta, pega tu nariz a los escaparates de las tiendas gays, puedes ver desde látigos tipo vídeo de George Michael hasta tangas hechos con caramelos. Por supuesto, no faltan los cueros y las plataformas.

Otra curiosidad a la que debes prestar un rato de tu atención son las tiendas de disfraces. Hay muchas y muy grandes. Las del párrafo anterior también te valen para esto.

(*) Los precios están en dólares y al cambio en octubre del 2010 resultaban muy baratos. Desgraciadamente hoy el euro está más bajo que el dólar y el efecto es al contrario.

Comida

Aunque no te lo imagines, en NYC puedes comer una carne deliciosa. Dos lugares:

1.-Peter Brugger. En Brooklyn.

Es un restaurante al que debes acudir. Para más info, en cualquier guía. Su especialidad es la carne.

Si vas, procura que sea en sábado porque está muy cerca del barrio donde viven y pasean los judíos ultra ortodoxos. Pasear entre ellos es como retroceder al siglo XVII y darte cuenta de que los humanos cuando nos lo proponemos podemos ser muy tristes, o por lo menos parecerlo. El sábado es el día perfecto porque al parecer los judíos no pueden hacer más que pasear y están todos en la calle.

2.-BLT Prime. En la calle 22, entre Park Avenue y la Tercera.

Si tienes ganas de gastarte 90$, pídete carne de Kove. No es la auténtica de Japón pero está muy muy buena. Es  la carne de buey, lo que el Jabugo al jamón. Ya tú sabes.Las ostras también están deliciosas. Tienen un pan riquísimo cuya receta no dudan en darte para que te la lleves por escrito.El postre, warm chocolate cake, y termina de poner los ojos en blanco.No es necesario que te diga que es para darte un señor homenaje con el que tu chequera no sé si estará muy de acuerdo.

Republic. Calle 16 West.

Este es un restaurante tailandés muy bueno y bastante bien de precio. Abundantes raciones y servicio muy rápido. Ojo con las sopas porque hay muchas que pican de sólo olerlas. Una decoración de fotos en blanco y negro muy chulas.

Seaport. Está en la orilla del East River, entre la zona financiera y el puente de Brooklyn.

Vista lateral del edificio del Sea Port con su fachada de madera granate y cristal. Se ven las terrazas de los restaurantes, vacías aún y dispuestas frente al muelle del East River. Se lee el enorme cartel del Pier 17.

 

 

 

 

 

 

 

 

Es una antigua lonja que le han dado la vuelta y la han convertido en un  centro  comercial perfectamente integrado con su entorno. Puedes comer en los restaurantes que dan al río o subir a la planta de arriba y comerte una hamburguesa mientras ves a un lado los rascacielos del distrito financiero y al otro el puente de Brooklyn. Por cierto que desde aquí tus acompañantes tienen unas vistas alucinantes de ese puente que tienes que cruzar sí o sí.

Silvia’s. En Harlem, en la Quinta avenida.

Es el lugar donde tienes que ir el domingo después de las misas para tomar el brunch (el nombre yanki para denominar al almuerzo de toda la vida). Huevos fritos con pollo y patatas. Buenísimo y rico en colesterol (no pasa nada porque luego te vas a Central Park y quemas calorías). Si vas el domingo, hay actuación en directo más o menos desde las 11 hasta las 14 horas. Como probablemente tengas que esperar, te toman el nombre y te dicen a qué hora tienes que volver, entonces tú aprovechas y te das una vuelta por este barrio que es muy tranquilo y está lleno de casas junto a las que tus amigos te querrán fotografiar.

Fachada del edificio del Silvia’s Show Food. El letrero está rodeado de bombillas lo cual le da un aspecto de los años 70.Pizzeria California. En park Avenue con la 30

No tiene nada de especial pero caímos por allí dos veces y comimos bien. Atención a las ensaladas y a las pizzas, qué buenas.

No dejes de comerte un hot dog en uno de los puestos que hay por la calle.

Deporte

Además del Shopping, puedes hacer otros deportes.

Central Park. Puedes alquilar bicis tandem en la entrada al parquet de Columbus Circle, no es muy caro, unos 20$ la hora. Llévate ún cojín para el asiento. Aún me duele el trasero.

-Los domingos, en el parque, unos patinadores la lían parda sobre las cuatro de la tarde patinando al son de la música en una zona del parque muy cercana al edificio Dakota, donde vivió y murió Lenon.

Por otro lado, hay opciones de darle media vuelta a la isla en kayak. Sólo se recomienda en verano porque si lo haces en otra época del año, igual sales cubito.

Gimnasios. Que se fijen tus acompañantes cuando vayáis por la calle porque los gimnasios se ven desde las aceras y ves a toda la fibra neoyorquina quemando grasa. Las tías tipo Jane Fonda; los tíos tipo Stallone. Curioso.

Espectáculos deportivos.

Mira la programación del Madison Square Garden y del Yanki Stadium porque puedes tener partidos.

Puestos a elegir me quedo con el MSG por varias razones. Una, porque el estadio de los Yankies está en el Bronx, muy lejos. Dos, porque el béisbol es súper aburrido. Tres porque en el MSG, si pillas un partido de los Nicks, vas a flipar con lo que es un partido de la NBA y con todo lo que sucede en las más de dos horas y media en las que te tienen entretenido. Vayas donde vayas, pide Coca Cola, palomitas y hot dog, pero tamaño small, si no, te empachas fijo.

Imagen de un partido de basket en el Madison. Los jugadores de un equipo se pasan el balón acercándose a una de las canastas. La cancha iluminada está lejos, lo cual da idea de lo grande que es el recinto en el que caben 20.000 espectadores. Rincones con encanto especial:

Para esto tienes las guías, pero no dejes de ir a:

-La zona de Brooklyn pegada al puente, donde está el River Cafe. Tienes unas vistas alucinantes de Manhattan y del puente. Te darás perfecta cuenta de la altura y longitud del puente porque se escucha el rumor del constante tráfico que lo cruza.

Columbus Park. Es el parque de China Town donde se juntan los chinos a jugar a cartas. Vete a dar un paseo porque así te ahorras el viaje a China si es que no tienes muchas ganas de ir hasta Pekin.

Bryan Park. Está entre la Quinta Avenida y la Sexta, entre las calles 42 y 40. Parece mentira que entre tanto rascacielos pueda haber un parque con tanto encanto.

Chelsea Market. Está entre las calles 15 y 16, en Washington Avenue, en el corazón del Meat Packing Distrite (en el Village). Es un mercado de delicias  en la antigua fábrica de galletas Oreo. Junto a él han recuperado una antigua vía férrea elevada y han puesto un parque desde donde tienes una reconfortante vista de New Jersey por el oeste, y de Midtown por el este.

Vista de uno de los pasillos del Chelsea Market. Abunda la madera cálida en paredes, suelos y tiendas. El techo es el de la antigua fábrica de galletas, una estructura de vigas metálicas

-Hotel Marriot. En Times Square. Entra al impresionante hall y sube a la cafetería con vistas a Times Square. No pierdas de vista los ascensores supositorio. Creerás que estás en el siglo XXX.

-Hotel Hudson. Diseñado por Philip Star. Está en la calle 57 muy cerca de Columbus Circle. Es un hotel que hay que ver y que te tienen que contar. No merece la pena intentar describirlo. Tú vas y te tomas algo y que tus amigos te digan cómo es in situ. Es un ambiente realmente distinto.

Hall del increíble hotel Hudson. Modernidad y toques retro. Color vengué en suelos, escaleras mecánicas que ascienden al lobby del hotel donde espera la recepción y una enorme lámpara de araña con miles de cristalitos y hojas de hiedra arriba en el techo. Colores amarillos, verdes, ladrillo.

-Hotel Gramercy Park. Junto al parque del mismo nombre (cerca de Lexington Avenue número dosAvenue) Es un hotel de moda en NYC porque su dueño   fue el fundador de la mítica discoteca Estudio 54 y en el ático del hotel (donde puedes tomarte algo viendo las azoteas de Park Avenue) puedes ver famoseo neoyorquino. Tienen obras de arte de valor incalculable pero junto a las que puedes estar sin la sensación de un museo.

-Astor Hair: Brodway con 8 Street. Peluquería subterránea, similar a un garaje. Si quieres cortarte el pelo en un sitio “exclusivo”, no lo dudes.

Hog & Heirfers: Washinton Avenue con 15 street. Bar vaquero con camareras sinvergüenzas que se suben a la barra a bailar country, camperas, tejanos minúsculos y sujetadores al más puro estilo Nasville. Sobre la barra hay centenares de tesoros que tienes que descubrir. No te mosquees si las camareras te insultan desde la barra con un megáfono.

Puerta del local Hogs & Heirfes Saloon. Aspecto pretendidamente sucio y descuidado. Madera envejecida, ventanas con roña, un tonel y un banco rematan la escena que preside el nombre del local con luminosas letras rojas

-Por esta última zona hay pubs y locales para tomar unos tragos nocturnos.  De día, restaurantes que están muy de moda.

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