Dos recorridos accesibles para ciegos en el Señorío de Bertiz (Navarra)

El Señorío de Bertiz es un bosque atlántico declarado parque Natural desde 1984. Está surcado por misteriosas sendas y cómodos caminos que permiten disfrutarlo a lo largo de decenas de kilómetros sin pérdida ni peligro. Para el senderista con alguna discapacidad visual es un paraíso y supone una inmejorable oportunidad de ejercitar las piernas por terrenos fáciles y que se adaptan a diferentes formas físicas. A 4botas  nos encanta y solemos recomendarlo a quien nos pregunta por lugares donde poder hacer deporte en plena naturaleza si no se tiene mucha experiencia. Hoy te proponemos las dos rutas más largas que están marcadas en el parque: Aizkolegi y Plazazelai, largas caminatas para sentirte bien  en mitad del bosque. 

Un parque de todos los navarros.

Cuando el rico abogado Pedro Ciga y su esposa Dorotea Hernández regalaron en1949 aLa Diputación Foral de Navarra sus posesiones de Bertiz sólo pusieron una condición: que el Señorío se conservara intacto para un uso destinado al disfrute y a la investigación científica y naturalística. Dicho y hecho.

Actualmente el parque posee una sencilla red de rutas de diversa longitud y gran belleza, un centro de interpretación naturalística, un increíble jardín botánico (del que luego hablaremos) y una campa con aseos, servicios de información turística y zona de merendero con parrillas para el deleite de los amantes de la jala al aire libre.

Cinco rutas diferentes para todos los gustos. Esta joya verde la encontramos en el kilómetro 43 de la NA-121 (Pamplona-Irún), en la localidad de Oronoz Mugaire, principal entrada al Señorío.

Nosotros normalmente aparcamos en un parking al otro lado del río, muy cerca de la Berja que rodea el jardín botánico. Justo aquí hay un panel que indica las rutas que se pueden hacer en el parque. No está adaptado y por ello  Sara las lee en voz alta siempre que vamos por si hay alguna novedad o información que tengamos que tener en cuenta.

Una vez nos hemos equipado con botas, mochila, bastón telescópico, el mini bastón para ir unidos, bien de agua, un par de bocatas, chocolate, mandarinas y frutos secos, cerramos el coche y nos vamos para el panel de información.

Las cinco rutas que en él se indican son: Aizkolegi, Plazazelai, Irrestarazu, El Suspiro e Iturburua.

Todas ellas parten de la pista principal que se adentra en el bosque. La pista primero está asfaltada unos metros y discurre paralela al jardín cuya berja queda a nuestra derecha durante un rato. A la izquierda está la campa con el edificio de servicios y los merenderos.

Como este parque da para mucho, en esta ocasión, nos vamos a centrar en dos de las rutas que están señaladas y que nos van a permitir hacer un buen ejercicio si las cogemos con ganas y a muy buen ritmo.

Aizkolegi, la ruta más larga hasta el techo del Señorío 

La información que Sara lee en el panel sobre esta ruta es: “Apta para caminantes y caballos. 22 kilómetros ida y vuelta. De 6 a 7 horas. Es una ruta lineal de dificultad baja”.

En 4botas la hemos hecho en una ocasión. Aquí te trascribo las anotaciones que hicimos:

-Es una buena opción si de lo que se trata es de hacer deporte a buen ritmo de caminata y con kilómetros y desnivel por delante. En11 kilómetrosascendemos unos700 metrosde desnivel.

-La ruta coincide con la pista principal del Señorío. Su piso se va haciendo más pedregoso cuanto más ascendemos; no obstante se mantiene muy cómoda y nos permite a los ciegos ir relajados y sólo pendientes de nuestras sensaciones deportivas y naturalísticas.

-Sara y yo caminamos unidos por un bastón corto a buen paso (unos5 Km. a la hora), y  en algo más de dos horas nos hemos puesto en la cima.

Edificio del Palacio de Aizkolegi. Actualmente en ruinas pero es muy fácil imaginarse la belleza del lugar en su època habitable. Rodeado de bosque y con unas preciosas vistas

-En Aizkolegi, techo del Señorío, se encuentran las ruinas del chalé modernista de la familia Ciga. Desde sus830 metrosde altitud, los días claros se ve la costa cantábrica. He leído en alguna Web que Pedro Ciga vigilaba desde allí con ayuda de un telescopio a su amante francesa que vivía en Biarritz.

-Además del mar al Noroeste, hacia el norte Sara puede ver peña Plata y las tierras de Laburdi, y hacia el Este, los Pirineos con la cumbre del Orhi (del cual hablaremos tarde o temprano porque fue hollado por 4botas). Al Sur, está todo el bosque de Bertiz, mancha verde que desciende hasta los150 metros del llano donde se encuentran el palacio y los jardines.

-No hacerla en verano porque gran parte del recorrido carece de sombra y puedes pasar bastante calor. En las pocas ocasiones que el parque está nevado (no es frecuente porque se sitúa en una zona muy templada) debe ser una gozada recorrerla con raquetas.

-En otoño es especialmente placentero caminar sobre la hojarasca y oír al viento seseando entre las copas de robles y hayas. Mola que las hojas caigan cual lluvia de enormes gotas que se posan sobre tu cuerpo.

Plazazelai, nuestra opción favorita para llegar a Aizkolegi

Lo que Sara lee en el panel es: “Apta para caminantes y bicicletas. Ruta lineal de 18 kilómetros ida y vuelta. Duración de 5 horas. Dificultad baja.

Esta ruta es la favorita del parque para 4botas si lo que buscamos es hacer deporte caminando a buen ritmo. A continuación, te contamos algunas cosas sobre ella:

-El recorrido sale por la derecha de la pista principal cuando llevas cubiertos unos tres kilómetros. El itinerario transmite más sensaciones que el de Aizkolegi porque discurre junto a nerviosas regatas y por zonas muy sombrías y húmedas que te hacen sentir el aliento más fresco del bosque. Un perfume a tierra, a musgo, a plata de riachuelo.

Camino por el que discurre la ruta, entre túneles de árboles y el suelo cubierto de hojas del otoño.

-A esta belleza sensitiva le unimos un piso muy cómodo para andar con muy pocas piedras y algo de hierba y de barro, pero lo justo. Un desnivel importante en algunos tramos y si vamos rápidos, una gran sensación de estar haciendo deporte en un entorno muy agradable

-La técnica de movilidad que usamos es la de ir unidos por un pequeño bastón o simplemente de la mano porque es muy fácil de caminar.

-Justo 100 metros antes de llegar al final de este recorrido (el paraje llamado Plazazelai), a la izquierda sale un camino (ancho y muy cómodo de transitar) que nos lleva en poco más de un kilómetro a la pista central que conduce a Aizkolegi. Este pequeño tramo tiene los mayores desniveles del parque y son las mejores pruebas para nuestras piernas. Dos rampas con mucho desnivel.

-Si los días anteriores ha llovido (algo muy habitual por estos lares), encontraremos más barro de lo que nos gustaría, pero las regatas estarán muy revoltosas y cantarinas, algo siempre agradable cuando paseas por un bosque.

-Es muy raro encontrar a gente en bicicleta; si es así, no hay ningún problema porque el camino es permanentemente ancho.

Recomendación de 4botas.

Como habrás deducido, nuestra opción favorita es unir estas dos rutas lineales en una circular aprovechando la conexión que existe entre Plazazelai y la pista a Aizkolegi. Así, nos dirigimos a Plazazelai (9 Km.), al llegar nos desviamos a la izquierda hasta a Aizkolegi (2,5 Km. Más) y desde allí por el camino recorrido o por la pista principal, descender al jardín botánico junto al que habremos dejado el coche. Total22,5 kilómetrosen unas 6 horas (aunque esto depende del ritmo).

Estas alternativas de caminatas son perfectas para entrenarnos en larga distancia y para poder hacer fondo ya que el buen estado del piso nos permite a los ciegos ir muy rápido aunque no tengamos experiencia en montaña. Podemos ejercitarnos bien y disfrutar de la conversación con nuestros acompañantes sin tener que ir pendiente de suelos complicados.

Hay otras opciones en Bertiz, un pelín menos cómodas de piso pero igualmente recomendables y súper accesibles. Son las misteriosas Irrestarazu  y El Suspiro, con 12 y 9 kilómetros respectivamente), donde viven las lamias que aparecen en el escudo de armas del Señorío. Pero eso es otra historia y la contaremos en otra ocasión.

Jardín Botánico y Palacio.

Estas dos propuestas que hace el Señorío a todos los visitantes tienen mucho interés y son parcialmente accesibles. Por un lado en el jardín hay un recorrido marcado para que los ciegos podamos tocar con comodidad ciertas texturas como la de la gran secuoya cuyo tronco, una fuerza misteriosa te obligará a abrazar.

Secuoya que encontramos en el jardín botánico. Para tener más sensibilidad la podemos abrazar y nos daremos cuenta de las dimensiones que tiene.

Y por otro lado, está el centro de interpretación del parque en la cochera del palacio. Aquí un audiovisual cuenta la historia geológica y documentada del parque y una maqueta rodeada de cristal nos impide recorrer el parque con las manos.

Algún día haremos un post sobre las maquetas que he tenido delante y de las que el tacto frío del cristal es la única información que he podido obtener. Vale que nos lo describe siempre una voz amiga, pero aquellas maquetas que he podido tocar, las recuerdo mucho mejor ya que no siempre es fácil describir ni entender la forma de una isla, un parque o un castillo.

En cualquier caso, el Señorío de Bertiz es una maravillosa oportunidad para que los ciegos de toda condición física y movilidad podamos disfrutar de un bosque autóctono lleno de olores, sonidos y texturas cálidas y sorprendentes. No te lo pierdas.

 

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